Pío Baroja (1872-1956)

Vida
Pío Baroja, nacido en 1872, perteneció a familias siempre muy distinguidas y conocidas en San Sebastián, relacionadas con el periodismo y los negocios de imprenta. Este abandona la profesión de médico por la de novelista. A los 7 años marchó con su familia a Madrid, volvieron a Pamplona pero regresaron de nuevo a Madrid. Nunca se casó. Pío Baroja se libró del servicio militar. En 1891 terminó la carrera de medicina en Valencia. Lo único que no le disgustaba era escribir. Más tarde marchó a Guipúzcoa, con plaza de médico, pero allí fue acusado de no ir a misa los domingos y volvió a San Sebastián donde decidió encargarse de la panadería de su hermano Ricardo, el cual ya no quería hacerse cargo de ella. Instalado en Madrid comenzó a colaborar en periódicos y revistas. En 1900 publicó su primer libro, una recopilación de cuentos denominados: “Vidas Sombrías”. Cada vez de se fue acercando más al mundo literario y se fue alejando del negocio de la panadería. Tuvo especial amistad con Azorín, e hizo, impulsado por él, algún intento de entrar en política. Viajó por toda Europa y posteriormente por España, la mayoría de las veces acompañado por sus hermanos Carmen y Ricardo. Baroja siguió escribiendo y publicando sus novelas. Su hermana Carmen falleció en 1949 y su hermano Ricardo en 1953. Finalmente Pío Baroja falleció en 1956.

Novelas
Escribió 66 novelas además de otras narraciones. Sus novelas, agrupadas en trilogías, son las siguientes:
Tierra vasca, la cual agrupa La casa de Aitzgorri (1900), El mayorazgo de Labraz (1903), Zalacaín el aventurero (1909)
La lucha por la vida, integra: La busca (1904), Mala hierba (1904), Aurora Roja (1905)
La raza, está formada por El árbol de la ciencia (1911), La dama errante (1908), La ciudad de la niebla (1909)
El pasado, agrupa La Feria de los discretos, Los últimos románticos, Las tragedias grotescas
Las ciudades agrupa: César o nada (1910), El mundo es ansí (1912), La sensualidad pervertida (1920)
El mar agrupa: Las inquietudes de Shanti Andia (1911), El laberinto de las Sirenas (1923), Los pilotos de altura (1931), La estrella del capitán Chimista (1930)
Los amores tardíos agrupa: El gran torbellino del mundo (1926), Las veleidades de la fortuna (1927), Los amores tardíos (1942)
La selva oscura agrupa: La familia de Errotacho (1932), El cabo de las tormentas (1932), Los visionarios (1932)
La juventud perdida agrupa: Las noches del Buen Retiro (1934), Locuras de Carnaval (1937), El cura de Monleón (1936)
Entre 1913 y 1935 aparecieron los 22 volúmenes de una larga novela histórica, Memorias de un hombre de acción, basada en la vida de un antepasado suyo, Eugenio de Aviraneta (1792-1872) a través del cual refleja los acontecimientos más importantes de la historia española del siglo XIX, desde la Guerra de la Independencia hasta la regencia de María Cristina. Estas son las siguientes: El aprendiz de conspirador, El escuadrón del “Brigante”, Los caminos del mundo, Con la pluma y con el sable, Los recursos de la astucia, La ruta del aventurero, Los contrastes de la vida, La veleta de Gastizar, Los caudillos de 1830, La Isabelina, El sabor de la venganza, Las furias, El dandismo y la intriga, Las figuras de cera, La nave de los locos, Las mascaradas sangrientas , Humano enigma, La senda dolorosa, Los confidentes audaces, La venta de Mirambel, Crónica escandalosa, y Desde el principio hasta el fin.

Estilo
Todas las obras de Baroja pertenecen al género narrativo: novelas, cuentos y narraciones cortas. Su estilo es vigoroso, dinámico y expresivo. Irrespetuoso con las reglas gramaticales, busca la sencillez y la expresividad. Es breve, claro y preciso.
Un sector de la crítica ha venido machaconamente insistiendo hasta convertirlo en tópico en las frecuentes incorrecciones gramaticales de Baroja, el escaso dominio de las leyes de estructuración y composición de sus novelas, en una palabra, en la ausencia de “estilo”. Tal vez el propio autor ha podido dar pie a estos juicios por la manera un tanto agreste como expone sus opiniones sobre literatura y novela o reacciona ante las de los demás. Sin embargo, la crítica lo viene también señalando cada vez más, hay en Baroja más atención a la construcción técnica de sus universos novelescos, más trabajo sobre la forma, más estilo que lo que la lectura de algunas de sus novelas o las opiniones del mismo autor podrían dar a entender.
Si Baroja no se empeña en dar a sus novelas una composición más estricta y una más sólida arquitectura, no es por incapacidad, sino por su radical convencimiento del carácter abierto y la ausencia de límites del género novelesco. Baroja, que ha cultivado, aunque en proporción muy diferente, todos los géneros literarios, entiende la novela como una especie de precipitado o de síntesis de todos ellos. El espacio de la novela, esencialmente permeable y poroso, es susceptible de penetración por todas partes; y no sólo por elementos que en rigurosa teoría literaria pertenecerían a los otros géneros, sino por supuesto por la vida misma y por las preocupaciones ideológicas del propio autor.

Personajes
Suelen ser rebeldes, arrojados e intrépidos en contraste con su falta total de fe en el mundo y en la acción. Los personajes indóciles, errabundos, inquietos, se ven evocados en su mayoría al fracaso. Por eso se ha dicho que los protagonistas de las novelas de Pío Baroja son antihéroes.

Características
Una de las características más destacadas del famoso escritor donostiarra es du capacidad de crear personajes y la fuerza con la que los presenta.
El argumento de las novelas de Baroja suele tener un solo personaje protagonista, junto con otros personajes, junto con otros personajes secundarios que aportan datos acerca del central.
Defendía una novela abierta.
Compone sus obras a través de una serie de episodios dispersos.