La literatura de las otras lenguas peninsulares


LA LITERATURA CATALANA Renaixença. Modernisme
El movimiento romántico, con su interés por lo nacional, lo propio e idiosincrásico, así como por la Edad Media, reivindica el uso de la lengua catalana en la creación literaria y el estudio de la historia y la literatura catalanas medievales. Las justas o certámenes poéticos, que habían tenido tanta importancia en la poesía medieval, se renuevan en los Jocs Florals que se celebran desde mediados del XIX en Barcelona, y luego en Valencia. Surge hacia finales del XIX el modernisme o decadentisme, con el que los creadores en catalán intentan, al menos en parte, desligarse de los temas en exceso costumbristas o regionales. Destaca el poeta Joan Maragall. En la novela destaca Santiago Rusiñol (L'auca del Senyor Esteve, 1907, entre otras).
Noucentisme es el nombre dado en Cataluña a un movimiento hermano del novecentismo español, y que busca una ruptura con el arte del XIX (romanticismo, realismo, especialmente el reciente modernismo), defendiendo un concepto de arte intelectual, no sentimentalista, equilibrado y elitista. En Cataluña, el movimiento subraya además la conjunción de cultura y política y defiende un catalanismo burgués, político, orientado al futuro, opuesto a las visiones idealizadas y rurales de autores catalanes del XIX. Es fundamental el papel de Eugeni d’Ors, que además es el que propone el nombre del movimiento, noucentisme. Entre los noucentistas más importantes, citaremos a Eugeni d’Ors, sobre todo ensayista y gran ideólogo del movimiento; en la poesía, Josep Carner y Carles Riba. La novela no es tan importantes dentro del movimiento noucentista; sin embargo, puede citarse a Josep Plà. La Guerra Civil y el régimen de Franco hicieron difícil, si no la creación, sí la publicación en catalán. Muchos escritores e intelectuales, además, se exiliaron; y las instituciones educativas y culturales sufrieron prohibiciones. Destacan sin embargo en esta época Salvador Espriu (narrador y poeta), Mercè Rodoreda (La plaça del diamant, 1962), y la actividad de numerosos grupos teatrales independientes. Tras el fin del régimen de Franco, la literatura catalana experimenta una formidable eclosión, y se crean además instituciones destinadas a la difusión del catalán; citaremos autores como el poeta Pere Gimferrer y los prosistas Joan Brossa y Quim Monzó, entre otros.


LITERATURA GALLEGA El Rexurdimento. Este movimiento de recuperación y dignificación de la lengua gallega coincide con el Posromanticismo. La figura literaria más importante del Rexurdimiento es sin duda Rosalía de Castro (1837-1885), autora de extraordinarios poemarios tanto en castellano como en gallego. En esta lengua publicó Cantares gallegos (1863) y Follas novas (1880). Tras este movimiento aparece un nuevo e importante grupo lírico, conocido como “Grupo Nos”, que engloba a autores como Alfonso Rodríguez Castelao, Ramón Otero Pedrayo y otros. La Guerra Civil y la Postguerra suponen para el gallego, como para otras lenguas, un doloroso hiato. El verdadero despegue solo se dio tras la muerte de Franco y la organización autonómica del estado. Actualmente el gallego es lengua de enseñanza, de medios de comunicación y de cultura, y naturalmente vehículo para todo tipo de creadores y literatos: periodistas, ensayistas, novelistas, poetas, dramaturgos. A pesar del protagonismo de la lírica en la creación literaria en gallego, hay importantes prosistas: Álvaro Cunqueiro desarrolla un peculiar universo con elementos mágicos y numerosas citas a todo tipo de géneros literarios, especialmente medievales. Actualmente encontramos autores como Manuel Rivas o Suso de Toro.

LITERATURA VASCA La lengua vasca es la única lengua no romance hablada en la Península Ibérica. La zona donde se habla vasco está en parte en territorio español y en parte en territorio francés. Como sucede en las otras lenguas, en vasco la creación literaria oral y popular es anterior a la creación escrita. Dentro de la literatura oral, hay que citar la labor de los bertsolaris, poetas errantes que se dedican sobre todo a la improvisación, a veces en contiendas con otro bertsolari. La lírica del XIX sigue relacionada en muchos casos con el vertsolarismo.
Con respecto a la literatura del siglo XX, antes de la Guerra Civil, el género más cultivado es la poesía. Tienen también un enorme desarrollo los estudios filológicos sobre el vasco.Tras la Guerra Civil, tenemos que citar la obra poética de Gabriel Aresti (es fundamental su obra Harri eta Herri, 1964). Hacia mediados de los años 60, se observa una renovación en los temas, que se apartan paulatinamente del mundo rural. Ya en la transición surgen figuras como Bernardo Atxaga, Koldo Izaquirre…, y hoy hay una importante producción literaria en euskera, y también se traducen a esta lengua numerosas obras literarias.