EL TEATRO NEOCLÁSICO.


A lo largo del siglo XVIII el teatro fue un espectáculo muy frecuentado, tenía muy poca calidad pero un amplio repertorio para el entretenimiento (comedias).
Ramón de la Cruz compuso más de 400 sainetes (La comedia de las Maravillas, La casa de Tócame Roque...) en los que retrata costumbres y tipos de la época. Vicente García de la Huerta fue defensor de la renovación neoclásica (compuso la tragedia Raquel)
A partir del último tercio del siglo, los escritores neoclásicos defendieron un teatro realista, de carácter educativo y basado en la preceptiva aristotélica de las tres unidades de espacio, tiempo y acción. Los teóricos crearon reglas estrictas: una obra sólo podía tener una trama, la acción debía desarrollarse en un periodo de veinticuatro horas y en un solo lugar. El fundamento de estas reglas era que el público del teatro, sabiendo que debía permanecer sentado en un lugar durante un tiempo, no creería que una obra pudiera desarrollar su acción durante varios días y en varios sitios —una obra de semejantes características habría desafiado el orden y la verosimilitud—. Se creía que el respeto por estas normas determinaba la calidad de la obra más que la respuesta del público. Aunque estas reglas se formularon en Italia, fueron adoptadas también en Francia y divulgadas en España por Luzán.

Ignacio de Luzán (1702-1754) es conocido sobre todo por su monumental tratado sobre teoría literaria, La Poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies, que si bien apareció en 1737 se mostró definitivamente influyente en una segunda edición en 1789, póstuma, corregida y aumentada. Esta segunda edición acentuaba los rasgos neoclásicos de su estética suprimiendo muchos de los numerosos elogios a la literatura del Siglo de Oro de la primera y ha sido considerada el modelo teórico de la poética neoclásica en la literatura española y sin duda el más influyente en el siglo XVIII. La obra se divide en cuatro libros. El primero trata sobre el "Origen, progresos y ciencia de la Poesía". El segundo, sobre la "Utilidad y deleite de ella". El tercero sobre "Poesía dramática" y el cuarto y último sobre "Poesía épica". En cuanto al teatro, Luzán distingue tres tipos de comedia: de teatro, con decoraciones y cambios de escena; heroicas, con personajes de la nobleza; de capa y espada, de caballeros y personajes inferiores. Para Luzán el teatro debe tener unidad dramática y separación de géneros. Estas reglas, hicieron que adaptaran nuevos temas españoles a la tragedia. El teatro neoclásico sólo triunfará con la comedia de Leandro Fernández de Moratín.

Características de la comedia neoclásica:
1. Total separación de géneros para evitar confusión.
2. Sometimiento a la regla clásica de las tres unidades: una sola acción, que se desarrolla en un solo lugar y en un tiempo máximo de 24 horas.
3. Finalidad didáctica: Empleo de temas útiles para la sociedad con un planteamiento de enseñanza práctica.
4. Planteamiento verosímil, acorde o parecido a la realidad.
5. Estructuración de la obra en tres actos.

Leandro Fernández de Moratín
Fue la personalidad más destacada del teatro neoclásico. Hijo del escritor Nicolás Fernández de Moratín, desempeñó varios cargos públicos y viajó por Francia, Inglaterra e Italia. Compuso poemas de orientación neoclásica, entre los que destaca la Elegía de las Musas. En prosa escribió La derrota de los pedantes (sátira contra la pedantería en los ambientes literarios) y Orígenes del teatro español (estudio sobre el teatro anterior a Lope de Vega).
En teatro sigue las normas aristotélicas, se inspira en la realidad social y sus problemas y ridiculiza los prejuicios y errores de la sociedad. Sólo escribió cinco comedias originales. El viejo y la niña desarrolla el tema de la libertad de la mujer para elegir marido, El Barón trata el tema del mestizaje social, desde una óptica ilustrada. La mojigata Moratín continúa con su análisis personal del problema de la educación femenina en sus repercusiones sociales.
Con El sí de las niñas obtuvo su mayor éxito. La obra muestra un trío amoroso en el que Dª Paquita está enamorada de D. Diego, que a su vez es sobrino de D. Carlos, el cual está prometido a Dª Paquita. Dª Paquita informa de su amor a D. Diego y su tío los descubre. Comprendiendo el amor entre los jóvenes, decide renunciar a su matrimonio con su prometida, haciendo posible la unión entre los dos enamorados. Sus principales características son: su carácter didáctico, la ridiculización de las convenciones sociales y el uso de la regla clásica de las tres unidades.