GENERACIÓN DEL 27

1. DEFINICIÓN
La llamada Generación del 27 fue una constelación de autores que se dio a conocer en el panorama cultural español alrededor del año 1927, con el homenaje que se dio al poeta Luis de Góngora, para conmemorar su muerte, en el Ateneo de Sevilla, en el que participó la mayoría de los que habitualmente se consideran miembros de la misma. Actualmente todos los integrantes de La Generación del 27 han fallecido, el último Rafael Alberti, el 28 de octubre de 1999.El grupo lo forman Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Luis Cernuda y Rafael Alberti. Algunos críticos incluyen también a los malagueños Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Estos diez son los que se citan con mayor frecuencia, si bien ello deja fuera de lugar a muchos otros (Hinojosa, Garfias, Chabás...) que, por distintas razones, han quedado relegados a un segundo término.
2. RASGOS COMUNES
2.1. Publican en las mismas revistas.
La actividad del grupo del 27 se desplegó en las abundantes revistas poéticas de la época, desperdigadas por toda la geografía española a partir de 1926 (Geist, 1980). La Revista de Occidente y La Gaceta Literaria son las dos más importantes. A éstas hay que añadir Litoral, que comienza a editarse en Málaga en 1926 por los poetas Prados y Altolaguirre; así como Carmen, que se publicaba en Santander y la dirigía Gerardo Diego, Verso y Prosa, en Murcia; Mediodía, en Sevilla; Meseta, en Valladolid, todas en 1927; algo posteriores son: Cruz y Raya (1933), dirigida por José Bergamín, y Caballo verde para la poesía (1935), dirigida por Pablo Neruda, ambas en Madrid.
2.2. Crean revistas.
Además de publicar en las revistas, existieron varias revistas poéticas publicadas o dirigidas por miembros de la generación: Litoral (Málaga 1926), Mediodía (Sevilla 1926), Verso y prosa (Murcia 1927), Carmen (Santander 1927), Parábola (Burgos 1928), Meseta (Valladolid 1928), Gallo (Granada 1929), todas ellas de vida efímera. 2.3. Comparten los mismos maestros.
Los poetas de la Generación del 27 no rechazan la literatura anterior, es más, se sentían deudores de muchos maestros anteriores como eran Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna y Juan Ramón Jiménez que representaron para ellos al filósofo, al vanguardista y al poeta por antonomasia, respectivamente. Ortega y Gasset influyó en la Generación del 27 por sus ideas y especialmente, por la labor editorial que desarrollo al crear la “Revista de Occidente” dando entrada en sus páginas a las primeras composiciones de estos jóvenes poetas y dándoles a conocer, por otra parte, el pensamiento europeo más importante de la época. Ramón Gómez de la Serna, que gozaba de gran prestigio en los años 20, les puso al día de las novedades extranjeras de la creación literaria. Él fue quién fomentó la tertulia del café Pombo donde acudían todos los escritores de la nueva literatura. Juan Ramón Jiménez fue para los poetas de la Generación del 27 el creador por excelencia, “el maestro soñado hecho realidad”. Les enseñó el sentido de la poesía pura, sencilla y profunda, perfecta y simple. Su influencia fue grande, no obstante fue rompiendo los lazos de amistad con casi todos los poetas de la Generación del 27, llegando a ser, incluso, enemigo de bastantes.

2.4. Manifiestan interés por las vanguardistas.
El vanguardismo, en Europa como en España, constituye una etapa de enorme interés: un bullir de experiencias que supone una ruptura y conduce a una fecunda renovación del concepto de la literatura y del lenguaje poético. Entre nosotros, merecen especial atención, de una parte, la obra precursora de Ramón Gómez de la Serna y, de otra, la honda huella que el Surrealismo dejaría en la llamada «Generación del 27». El grupo poético del 27 -con denominación más exacta- se nutre en buena medida de las vanguardias, pero sabe hacerlas compatibles con un enriquecedor arraigo en la tradición literaria española. Dicho de otro modo, el vanguardismo es «traducido» aquí a fórmulas muy originales y no por ello menos universales y renovadoras. Esto, y la altura excepcional de sus componentes, supondrá uno de los momentos culminantes de nuestra historia literaria. Se entiende por vanguardia o “ismos” aquellos movimientos que a comienzos del s. XX se oponen con virulencia a la estética anterior y que proponen con manifiestos concepciones completamente nuevas del arte y de las letras. A partir de 1908 llegan a España de la mano de Ramón Gómez de la Serna:
Futurismo (Marinetti). Exalta la civilización mecánica y la técnica. Se dedicarán poemas a máquinas, aviones, automóviles… El estilo busca el dinamismo y la rapidez verbal, rompiendo incluso la sintaxis.
Cubismo (Apollinaire). En el cubismo literario se propone descomponer la realidad para proceder a composiciones libres de conceptos, imágenes o frases. Se interesan por una nueva disposición tipográfica que dé lugar a imágenes visuales: los caligramas.
Dadaísmo (Tristán Tzara). Representa la rebeldía pura: contra la lógica, contra las convenciones estéticas y sociales, contra el sentido común. Propugna liberar la fantasía de cada individuo, superar inhibiciones y recurrir a un lenguaje incoherente. Este movimiento se considera precursor del Surrealismo. Es la revolución artística más importante del s. XX, no se presenta sólo como una revolución estética, sino que pretende una revolución integral. En su filosofía se aúnan las ideas de Freud y Marx. Propugnan la liberación total del hombre. La poesía se considera instrumento idóneo para liberar el poder creador del hombre. El surrealismo es la vanguardia europea que influyó en autores españoles, especialmente en poetas del 27. Destacan en este sentido: Sobre los ángeles de Alberti, Poeta en Nueva York de Lorca y una buena parte de la obra de Aleixandre.
Ultraísmo. Vanguardia propiamente española que recoge elementos futuristas y cubistas. En la línea del antisentimentalismo y de la deshumanización del arte. Se escribirán poemas sobre máquinas, de temas deportivos y caligramas (Guillermo de Torre)
Creacionismo. Es otra vanguardia hispánica, iniciada por el poeta chileno Vicente Huidobro. Pretende un arte que no imite ni traduzca la realidad, sino que la crea. “Hacer un poema como la Naturaleza hace un árbol”. Este alejamiento de la realidad conducirá a la abstracción. Las palabras parecen combinarse al azar y las imágenes ponen en relación términos sin aparente relación y de difícil interpretación.
2.5. Aparecen en las mismas antologías. Poesía española contemporánea es una antología poética de Gerardo Diego que recopila a varios autores importantes, como por ejemplo: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Emilio Prados, Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, Unamuno, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Machado, León Felipe, Valle Inclán, Josefina de la Torre…

3. APORTACIONES POÉTICAS.
3.1. Valoración de la imagen.
Es la base expresiva de esta poesía. Imagen sin relación lógica entre el término real y el poético, la imagen irracional resultado de la confluencia de la forma de hacer de Góngora, Ramón Gómez de la Serna y el ultraísmo, creacionismo y surrealismo. Intentan encontrar la belleza a través de la imagen. Pretenden eliminar del poema lo que no es belleza y, así, alcanzar la poesía pura. Quieren representar la realidad sin describirla; eliminando todo aquello que no es poesía.

3.2. Innovaciones métricas.
En cuanto a la métrica, los poetas del 27 no utilizaron tantos metros y formas como los románticos o los modernistas, pero su uso estuvo más ligado a los contenidos. El soneto, como forma culta, así como el romance y el villancico, como formas populares, fueron muy empleados. La gran innovación del grupo fue el verso libre. También cultivaron el verso blanco y el versículo. Verso libre: el que no está sujeto a rima ni a medida (propio de la poesía moderna).Versículo: (en la Biblia o el Corán, entre 8,12 sílabas o mayor).Verso blanco: el que no está sujeto a rima, pero sí a medida.
3.3. Mezcla entre la tradición y la vanguardia.
A todos ellos les une el propósito común de renovar la poesía, pero respetando la tradición española. Estos poetas llamados vanguardistas, se habían alimentado de lo mejor de nuestros clásicos y se sentían hondamente enraizados en esa tradición. Supieron mezclar tradición y renovación. Una generación tan innovadora no necesitó negar a los antepasados remotos o próximos para afirmarse.
3.4. Aparición de una serie de contrastes entre los que se mueven.
Este hecho explica, por ejemplo, que algunos movimientos exalten los valores positivos del mundo moderno (futurismo), mientras que otros se centran en los aspectos negativos (expresionismo o surrealismo).Los textos que conservamos de Salinas, Guillén o Gerardo Diego se mueven entre la indiferencia, el afecto y, en todo caso, el respeto hacia unas ideas que son contrarias. Pero los textos críticos que conocemos de Aleixandre, Cernuda y sobre todo Dámaso Alonso, revelan la distancia entre una forma y otra de concebir la poesía.
4. TEMAS.
4.1. La ciudad.
Es uno de los principales temas que los poetas del 27 utilizan en su poesía. Se muestra en este apartado la ciudad como forma vida confortable y, a la vez, sus frivolidades. En su poesía aparecen los hoteles, los bares, los cines, los nuevos inventos (teléfono, radio) y los transportes. No aparece el viejo tópico de la superioridad literaria del campo sobre la ciudad.
La visión de la ciudad tuvo un tratamiento positivo, significó progreso. Sin embargo, a finales de los años 20, esta visión es sustituida por una visión negativa, que ve en la metrópolis un mundo adverso para el hombre, un mundo destructor de los valores humanos.
4.2. El amor.
Muchos de los poemas del 27 están dedicados al amor. El amor no se puede separar de la visión de la naturaleza, en la mayoría de los casos el amor se encierra en un paisaje urbano.
El amor, no solo a las personas, sino también a las cosas, constituye una búsqueda de las realidades esenciales de la existencia, una forma de conocimiento y lo que otorga sentido al vivir. Los poetas hablan del amor como algo que da sentido y plenitud a la vida.
Los poemas del 27 cantan al amor pleno de la pareja de forma bastante liberal con un sentido erótico y sexual muy acentuado. En este sentido se ha afirmado que muchos de los poetas amorosos encierran las relaciones amorosas habidas en los poetas del 27.
Para muchos poetas del 27 el amor se presenta como una pasión y una fuerza que aspira a la comunicación, espiritual y sexual, con el amante, pero la relación amorosa está condenada a la frustración.
4.3. Artes.
En muchas de sus poesías hacen referencia a artes como son la pintura, la escultura, la música e incluso la literatura.
4.4. Naturaleza.
Los poetas del 27 se recrean en el paisaje y en la naturaleza, sobre todo, en las tierras de Andalucía, sean o no andaluces.
Los poetas aspiran a la comunicación con la naturaleza salvaje y virginal. La naturaleza que domina en casi todos ellos está, sin embargo, relacionada con la ciudad.
Los poetas hablan de los jardines, del paisaje de sus ciudades natales, del mar, de la luna, de los animales (especialmente del mundo taurino).
4.5. Eliminación de los elementos anecdóticos, emocionales e históricos.Tratan de eliminar lo anecdótico y descriptivo. Además el poema se suele convertir en una sucesión de ideas, emociones, anotaciones…Buscan también originalidad e integración de diferentes artes. Pretende crear obras de arte con vida propia, independientemente de su parecido con la realidad. Además e huye del intelectualismo.
5. EVOLUCIÓN CONJUNTA.
5.1. Etapa inicial: (hasta 1927).
Influjo de las primeras vanguardias (poesía deshumanizada). Tonos becquerianos y modernistas. Poesía pura
5.2. Segunda etapa: (1927-1936).
La lírica se “rehumaniza”. Aparece el Manifiesto por una poesía sin pureza en la revista Caballo verde para la poesía, fundada por Pablo Neruda.
5.3. Tercera etapa: (tras la guerra).
El grupo se dispersa y podemos considerar que la Guerra Civil Española marcó el fin de la Generación como tal. Lorca murió asesinado; Salinas, Guillén, Cernuda y Alberti tuvieron que exiliarse; Alonso, Aleixandre y Diego permanecieron en España. Cada autor siguió un camino personal y estético, y los lazos que existían entre los autores se rompieron bruscamente. Por tanto, la guerra puede ser considerada el elemento disgregador del grupo.